“Siempre me gustó la fotografía, la descubrí a través de la cámara de mis padres, una Pentax Spotmatic que me prestaban, a veces. Estudié muchas cosas ―derecho, comunicación, cine―, he trabajo como periodista, creativo publicitario, dirigiendo videos… y la fotografía siempre estuvo allí, como algo personal, hasta que un día dije: Voy a usar esta herramienta de forma profesional para ganarme la vida”. Este es el prefacio de la conversación con Iván Gabaldón, un fotógrafo que jamás estudió fotografía de manera formal.
