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viernes, 4 de diciembre de 2015

¿Por qué debemos votar? // Retratos de Roberto Mata

Luis Chataing

-¿Por qué debemos votar?

-Porque hay que devolver la institucionalidad al país y retomar el sendero democrático.


Elías Pino Iturrieta

- ¿Para qué debemos votar?

- Para que la Asamblea Nacional deje de ser un cuartel.


César Miguel Rondón

- ¿Por qué debemos votar?

- Porque es la única opción, no tienes otra. Si tú no votas eres un irresponsable. Si tú no votas, vas a llevar una cuota muy alta de culpa en los males que le puedan ocurrir al país. Este domingo es tu día, tu día como ciudadano.


Laureano Márquez

- ¿Por qué debemos votar?

- Porque tenemos la obligación de votar, porque somos corresponsables de la sociedad política en la que vivimos y porque votando podemos cambiar nuestro destino y nuestro futuro. Debemos votar porque merecemos un futuro mejor, debemos votar porque Venezuela es una tierra de esperanza y de promisión. Debemos votar por nuestros hijos, porque somos gente de este tiempo y tenemos una responsabilidad ante la historia.

domingo, 18 de octubre de 2015

El viaje con celular, sin señal // Ponencia de Roberto Mata en el V Seminario Fundación Cisneros


"Yo tengo que hablar durante seis minutos y cuarenta segundos porque alguien tuvo esa idea. Debo aclarar que no fui yo.

Vengo de una familia sin dinero para viajar, ni cuando el famoso dólar a 4,30. Muy pocos viajes por tierra, ninguno por avión, y un crucero es una experiencia que sigo sin vivir.

Desde niño viajar fue una meta más importante que tener novia, sin embargo el primer viaje lo hice a los 18 años y tuve novia desde los 12.

Trabajé como fotógrafo a tiempo completo para el diario El Nacional y cuando tuve mis primeras vacaciones formales, crucé la calle a una agencia de viajes y pregunté “¿hasta dónde llego con esto?”, mostrando mi cheque por concepto de vacaciones. Minutos después, me respondieron “a Machu Picchu, Perú”.

Y me fui, viajé por primera vez en la vida. 

Lo hice solo en un avión de AeroPerú gris y rojo, que me llevó a Lima, la ciudad donde no llueve pero siempre te mojas. También fumé por primera y única vez, en un intento fracasado de conquista a una brasileña bonita.

Ninguna de estas imágenes son de ese viaje. De hecho, no sé dónde están, pero las recuerdo más con cariño que con respeto. Quería ser fotógrafo de National Geographic e hice lo que un fotógrafo de 18 años cree que lo va a llevar a la gloria del marco amarillo.

La vida me ha permitido viajar y para algunos lo he hecho mucho, lo cual es un privilegio que no he dejado de agradecer. De forma increíble logré que viajar se convirtiese en un trabajo, incluso al punto de vivir de ello.

Mi fotografía de viajes cuando se hizo más seria, también se asumió cuadrada, rígida, contemplativa, estética, bonita quizás. 

Con una cámara costosa, pesada, película temerosa de los rayos X en los aeropuertos y ese aire de misterio, del que cree que hace algo que pocos saben hacer, busqué elementos muy gráficos y visuales en lugares disímiles, aportando poco y rayando en lo clásico.


Entonces, convencido de querer cubrir mis necesidades visuales y expectativas de contenido, me fui acercando al individuo, al hombre.

Primero, a través de elementos que señalan su presencia de forma inequívoca: la silla vacía, el anuncio ingenuo, el poste curvo, el buzón amigable, Godzilla de viaje… un pequeño homenaje desde la distancia y la timidez. Hasta llegar literalmente a la figura humana, diminuta, distante, ayudando a la escala, a vernos solos, aislados.

México, Portugal, Francia, Barquisimeto, Nueva York, Mérida, Marruecos, Italia y muchos otros destinos ayudaron en esta misión. Pero por suerte, existe el hastío, la frustración, el hueco donde podemos caer cuando la vida, con la que no sabemos lidiar, nos lanza. Y esas imágenes me fastidiaron, me aburrieron, me empezaron a dar una tristeza inmensa. Y estando en un lugar remoto, donde quizás alguno de ustedes hubiese querido estar, saqué la cámara, medí la luz con el conocimiento que da el haber visto el mismo sol durante muchos años, disparé dos cuadros y la guardé.

Es probable que no logre transmitir lo que para un fotógrafo significa guardar el equipo en un lugar donde el resto de los civiles lo considerarían por lo menos, un error. Pero no me permití volver a hacer las mismas fotos, de la misma manera, con la misma mirada que sólo busca confort. Una versión de mí mismo, una copia. Cargué ese pesado equipo durante 15 día sin dispararlo. Me castigué. Caí en el foso.

Agradezco el foso.

Entonces de tanto viajar, conocí Auschwitz, en Polonia, donde murió mucha gente, demasiada gente. Así como la costa del norte de Francia, Normandía, donde falleció un número muy importante de soldados de ambos bandos durante la Segunda Guerra Mundial. Sentí el silencio y la ausencia.

Me di cuenta de que a mí lo que me interesa es la gente, la que está viva y todavía me puede decir algo, que escuchar es una manera de fotografiar y que para escuchar debía bajar la cámara, dominar el ego y eliminar el aura de protección que significa ver a través de un visor. Ponerme a la altura del otro desde la cámara que hace llamadas, el celular, y desmontar la parafernalia del “yo fotógrafo”, “yo equipo”, “yo revelado”, “yo estrella”.

Sólo el viaje, el traslado como mecanismo para despertar los sentidos: los cinco. Un celular sin señal, ganas de escuchar, intención de escribir para acompañar el retrato de un individuo y sobre todo, genuino interés por el otro.

Un fotógrafo que ahora escucha, que no se considera artista y que viaja sin cámara. Un fotógrafo no creíble.



Me acerqué al individuo con o sin el idioma como puente en Vietnam o en La India, y reconocí que no necesito ir a lugares tan remotos para ese encuentro con el otro. Que viajo por el interés de a quién conozco, más que dónde lo conozco.

Y comencé a aceptar, porque con la madurez viene la aceptación, que necesité y necesito escribir lo que escucho. Que como fotógrafo ahora dependo de la letra, que cuando retrato me autorretrato, que me siento incompleto al dejar la imagen huérfana y que hoy solo estoy mostrando fotos y por eso debo leer ésto, escrito. Que no he dejado de ser fotógrafo, ni que me resumo a un celular, pero que sí decidí reiniciarme desde la simpleza. Ver y escuchar. Reproducir.

La historia pequeña e insignificante en apariencia, es la que me cautiva. La curiosidad, la que marca el rumbo y su profundidad. El ojo comparte la presbicia con la seducción que genera el individuo poco acostumbrado a ser retratado.

Todo pasa en un viaje, ya importa poco dónde, pero el traslado agudiza la percepción. Mi trabajo ha perdido universalidad porque ya las imágenes no hablan por sí solas, ni valen mil palabras. Deben ser literalmente leídas después de vistas, en la mayoría de los casos, en español".

Roberto Mata


...

** Pecha Kucha de Roberto Mata en el marco del V Seminario de la Fundación Cisneros, titulado Después del paisaje - perspectivas y miradas del viajero, 16-10-15 **


martes, 11 de agosto de 2015

Historias Mínimas // Taller con Roberto Mata


Un celular no sustituye a una cámara fotográfica, pero es también una cámara fotográfica y al estar siempre con nosotros, se convierte en una invitación directa a desarrollar un cuerpo de trabajo de la cotidianidad: la gente, los lugares, la oficina, la casa, el traslado, la familia... todo asumido desde el “yo fotógrafo”. Desarrollar una voz propia sobre lo que nos rodea y sin más apoyo que la cámara de un móvil es una de las metas de Historias mínimas. Fotografías desde el celular, taller dictado por Roberto Mata.

Situaciones normalmente comunes pasan a ser determinantes cuando son vistas desde la perspectiva del desarrollo de un cuerpo de trabajo. La mirada aguda del fotógrafo no depende estrictamente del equipo con el cual se quiere contar una historia. Fijar un punto de vista o revelarse ante otros, serán aspectos a desarrollar.

Toma, edición, revelado, manejo de filtros y difusión en redes así como revisión de autores que han desarrollado un trabajo con móvil, asignación de tareas, corrección de las mismas y ejercicios realizados en clase serán parte de las actividades que comprenden este taller.

Historias mínimas. Fotografías desde el celular comienza el 17 de agosto. La propuesta académica se desarrollará en cinco días, de lunes a viernes, entre 6:00pm y 8:00pm. Podrán participar doce fotógrafos. 

+Info: RMTFinfo@gmail.com | 02122579745

jueves, 6 de agosto de 2015

Fotografía venezolana en el Photographic Museum of Humanity




El Photographic Museum of Humanity está exhibiendo una muestra de fotografía venezolana definida según la curaduría de Luis Cobelo. Leo Liberman, Roberto Mata, Angela Bonadies, Juan Toro y Leo Ramírez integran este proyecto que estará en línea hasta el 7 de septiembre. 

En la exposición, Bonadies muestra Estructuras de excepción, edificaciones que bien pueden ser un derroche de lujo o de desidia. Mata hace una serie de Testimonios -fotos y textos- de personas afectadas durante las protestas ocurridas en Venezuela en febrero 2014; mientras que Toro reúne una serie de Fragmentos, indicios y huellas que fue encontrando a su paso durante esa misma época. Ramírez presenta la mirada eterna de Hugo Chávez estampada en cualquier rincón, en Los ojos que te ven. Y Liberman hace un ensayo fotográfico sobre los refugiados colombianos;

Para definir esta colectiva, Cobelo -fotógrafo venezolano radicado en México- hizo un análisis de la fotografía local y de los proyectos que se están llevando a cabo, a partir de la situación político-social de Venezuela, e incluso del continente. Su intención fue dejar a un lado aquellos trabajos que impiden indagar en la realidad actual, sin divisiones, así como los predecibles, que tienden a mostrar los problemas actuales de forma directa. "Luego están los ensayos donde el fotógrafo explora también toda esta crisis, pero la transforma en arte y lenguaje personal, le imprime una huella propia, dejando de ser masivo y por lo tanto mucho más poderoso su mensaje", dice, dejando claro que, a su parecer, es mucho más valiosa esa representación individual de la realidad.

Angela Bonadies


"Es difícil abarcar en cinco autores lo que está pasando actualmente en la fotografía venezolana. Los autores seleccionados trabajan partiendo desde un conflicto, interno o externo. Están inconformes por algo, incómodos. Su estrategia como fotógrafos canaliza esa rabia subyacente que está insertada como un virus fastidioso dentro de la gran mayoría de la población venezolana fotografiando algo que los inquieta, que los perturba, es ahí donde surge el pensamiento y la protesta inteligente", explica el curador, quien también es editor jefe de la revista LAT Photo Magazine.

Photographic Museum of Humanity es el primer museo en Intenet dedicado a la fotografía contemporánea. Desde su lanzamiento, en enero de 2013, presenta una exposición mensual, en la que se exhiben galerías curadas por un equipo de fotógrafos profesionales/editores guiados por Giuseppe Oliverio, fundador del proyecto. Hasta la fecha ha expuesto el trabajo de fotógrafos reconocidos internacionalmente, como Anastasia Taylor Lind, Alejandro Cartagena, Espen Rasmussen, Hajime Kimura, Alejandro Chaskielberg y Diana Markosian.

La muestra de fotografía venezolana puede visitarse en sus espacios virtuales: http://www.phmuseum.com/museum/home




miércoles, 1 de julio de 2015

Testimonio // Tertulia y clausura


En el marco del cierre de la muestra individual que Roberto Mata está presentando en Cubo 7, el sábado 4 de julio el fotógrafo estará conversando con Ricardo Gómez-Pérez sobre las imágenes hechas con teléfono móvil y sus usos; el encuentro será moderado por Leo Álvarez y se llevará a cabo a las 6:00 de la tarde 

Testimonio es una serie fotográfica de Roberto Mata dedicada a los habitantes del interior de Venezuela que actualmente se exhibe en Cubo 7 Espacio Fotográfico. El proyecto, que combina imágenes y relatos escritor por el autor, fue realizado con un teléfono móvil, particularidad que será el tema central de una charla que ofrecerá junto al también fotógrafo Ricardo Gómez-Pérez, en el marco del cierre de la exposición.

El sábado 4 de julio a las 6:00 de la tarde, Mata y Gómez Pérez conversarán sobre la fotografía abordada desde el teléfono móvil y sus posibilidades. El encuentro, que se realizará en los espacios abiertos de la galería, será moderado por el fotógrafo Leo Álvarez y estará abierto al público.

Testimonio se exhibirá hasta el domingo 5 de julio en el espacio expositivo ubicado en Hacienda La Trinidad Parque Cultural. Ese día, los visitantes podrán asistir a la clausura a partir de las 11:00 de la mañana.

Ricardo Gómez-Pérez posee una amplia trayectoria en la fotografía contemporánea. Sus series de retratos a personajes públicos, paisajes urbanos, desnudos y niños han sido valoradas en Venezuela y países de Europa y Latinoamérica. En su producción reciente, se valido de su teléfono móvil y los diversos recursos que ofrece como herramienta de trabajo, trabajando un concepto que ha definido como iPhoneografía.

Roberto Mata es fotógrafo de formación autodidacta. En los ochenta inicia su experiencia profesional en El Nacional (Pandora, Feriado, Papel Literario). En 1993 abre una escuela de fotografía, donde se han formado más de cuatro mil estudiantes. A la par de la docencia, ha sido fotógrafo publicitario, corporativo y editorial, colaborando en medios como Gatopardo, Complot, Estampas, +Salud y Mono. Ha recibido los reconocimientos Segundo Premio de la Bienal Christian Dior (1995), Premio Sebastián Garrido en la V Bienal de Artes Plásticas de Puerto La cruz (2001) y Gran Premio 31° Salón Nacional de Arte Aragua (2006). Es Editor de fotografía en la revista de periodismo literario Prodavinci.com.


Testimonio - Fotografías de Roberto Mata
Tertulia:
sábado 04 de julio, 6:00PM
Clausura: domingo 05 de julio, 11:00AM
ENTRADA LIBRE
Lugar: Cubo 7, Secadero 7 de la Hacienda La Trinidad Parque Cultural, Urb. Sorokaima, calle Rafael Rangel Sur, La Trinidad, Caracas.

jueves, 28 de mayo de 2015

Encuentro con Roberto Mata //Cubo7


El sábado 30 de mayo el fotógrafo Roberto Mata ofrecerá una charla, en el marco de la muestra individual que actualmente exhibe en Cubo 7; el encuentro, que se llevará a cabo a las 6:00 de la tarde en los espacios externos de la galería, será moderado por la periodista Mílitza Zúpan

En Cubo 7 Espacio Fotográfico se está presentando Testimonio, una serie de Roberto Mata dedicada a los habitantes del interior de Venezuela. El montaje, que combina retratos hechos con un teléfono móvil y relatos escritos por el mismo fotógrafo, permite escuchar las voces de los protagonistas del proyecto y conocer sus diversas y marcadas realidades.

En el marco de esta exposición, el fotógrafo ofrecerá una charla, moderada por la periodista Mílitza Zúpan, en la que profundizará en este proyecto que comenzó divulgando a través de su cuenta en Instagram y en Prodavinci.com. Sin embargo, el encuentro también será propicio para revisar parte de la obra de Mata, quien ha hecho de la fotografía su oficio a lo largo de 35 años.

El encuentro con Roberto Mata está programado para el sábado 30 de mayo a las 6:00 de la tarde, en los espacios externos de Cubo 7, galería ubicada en Hacienda La Trinidad Parque Cultural. La entrada al evento es libre.

Roberto Mata es fotógrafo de formación autodidacta. En los ochenta inicia su experiencia profesional en El Nacional (Pandora, Feriado, Papel Literario). En 1993 abre una escuela de fotografía, donde se han formado más de cuatro mil estudiantes. A la par de la docencia, ha sido fotógrafo publicitario, corporativo y editorial, colaborando en medios como Gatopardo, Complot, Estampas, +Salud y Mono. Ha recibido los reconocimientos Segundo Premio de la Bienal Christian Dior (1995), Premio Sebastián Garrido en la V Bienal de Artes Plásticas de Puerto La cruz (2001) y Gran Premio 31° Salón Nacional de Arte Aragua (2006). Es Editor de fotografía en la revista de periodismo literario Prodavinci.com.

Mílitza Zúpan es periodista y promotora cultural. Desde 2005 está a cargo de las Comunicaciones y Proyectos especiales de Roberto Mata Taller de Fotografía, escuela donde también imparte el taller Fotografía escrita. Ha desarrollado campañas de promoción para Sala Mendoza, CaCri Caracas Arte Contemporáneo, Proyecto Trocadero, Oro Café Bistró Galería y La Carnicería Arte Actual, entre otros. Ha colaborado en diversos medios impresos y, actualmente, escribe para Prodavinci.

martes, 19 de mayo de 2015

"Testimonio", fotografías de Roberto Mata en Cubo7


A partir del 24 de mayo a las 11:00 de la mañana se expondrá en los espacios de Cubo 7 una serie fotográfica realizada por Roberto Mata en diferentes lugares de Venezuela; se trata de un proyecto en el que, más allá de las imágenes, pueden escucharse las voces de sus protagonistas

A lo largo de su carrera, Roberto Mata ha explorado las diferentes posibilidades que ofrece la fotografía como medio de expresión, sin embargo, podría decirse que ha sido el retrato lo que ha signado su trabajo. Esa suerte de necesidad de capturar personajes con el lente habla, a su vez, del interés del autor en lo humano y es una de las razones que lo llevaron a desarrollar la serie Testimonio.

Habitantes de diversos lugares del interior de Venezuela son fotografiados por el móvil de Mata quien, además de mostrar sus rostros y sus entornos, deja escuchar sus voces: Cada una de las imágenes viene acompañada de un relato breve -escrito por el mismo fotógrafo-, en el cual los individuos retratados hablan de sus intereses, valores, alegrías o carencias.

Al unir imágenes y textos se define una muestra compleja que deja al descubierto las marcadas diferencias entre habitantes de un mismo país; muchas de estas particularidades parten de que quienes viven en grandes ciudades y en zonas rurales viven realidades disímiles, para bien o para mal. De esta manera el fotógrafo logra una aproximación íntima que invita al espectador a vivir esas existencias variopintas.


Este es un proyecto que Roberto Mata comenzó divulgando a través de su cuenta en Instagram y en Prodavinci.com, y aún continua desarrollando. Ahora se exhibirá en Cubo 7 Espacio Fotográfico en un montaje que incluye catorce piezas -imágenes y escritos-, acompañado de un texto de sala, autoría de Federico Vegas.

Testimonio será inaugurada el día 24 de mayo de 2015 a las 11:00 de la mañana, y se mantendrá hasta el 5 de julio en la sala ubicada en Hacienda La Trinidad Parque Cultural. El público podrá visitar la exposición de martes a sábado, de 11:00am a 6:00pm, y domingos de 11:00am a 4:00pm.

Roberto Mata es fotógrafo de formación autodidacta. En los ochenta inicia su experiencia profesional en El Nacional (Pandora, Feriado, Papel Literario). En 1993 abre una escuela de fotografía, donde se han formado más de cuatro mil estudiantes. A la par de la docencia, ha sido fotógrafo publicitario, corporativo y editorial, colaborando en medios como Gatopardo, Complot, Estampas, +Salud y Mono. Ha recibido los reconocimientos Segundo Premio de la Bienal Christian Dior (1995), Premio Sebastián Garrido en la V Bienal de Artes Plásticas de Puerto La cruz (2001) y Gran Premio 31° Salón Nacional de Arte Aragua (2006). Es Editor de fotografía en la revista de periodismo literario Prodavinci.com.

Cubo 7 Espacio Fotográfico nace en el año 2011 como una apuesta a la difusión de la fotografía en Venezuela y a la conservación de parte del patrimonio visual local. Es un punto de encuentro en torno a la imagen, tanto para artistas consagrados que utilicen la fotografía como recurso expresivo, como para fotógrafos emergentes de cualquier parte del país. Dirigido por Gabriel Osorio y Diana Vilera, cuenta con un espacio/galería dedicado exclusivamente a exposiciones fotográficas.

miércoles, 11 de marzo de 2015

INDIA // Larga Distancia

India
4 al 16 de junio 2015
Expedición dirigida por Julio Estrada y Roberto Mata



Larga Distancia Expediciones Fotográficas, por quinta vez consecutiva, regresa a La India, destino que es imposible deje de sorprender. Nunca una expedición ha sido igual a la otra, pocos lugares en el planeta nos brindan un contacto cultural de tal magnitud. Sin duda, es una de esas experiencias de por lo menos una vez en la vida, ¡en nuestro caso cinco veces!

  • 2005
  • 2009
  • 2012
  • 2013

Experiencia comprobada
12 días dedicados al desarrollo del trabajo fotográfico
Corrección y seguimiento diario a cada fotógrafo (noches)
Viaje nocturno en tren desde Delhi a Varanassi
Delhi - Varanassi - Mandawa - Bikaner - Jodhpur - Pushkar - Jaipur
Opcional Agra ( Taj Mahal )

Hoteles
Habitación doble, desayuno incluido
Habitación individual (opcional)

NOTA: La fecha de inicio, 04 de junio, es la llegada a Delhi.
Como tenemos viajeros saliendo de diferentes países hemos colocado la fecha en que estaremos todos juntos en Delhi, ciudad donde comienza la expedición fotográfica. Igualmente la fecha del 16 de junio es la salida desde La India a los diferentes destinos de retorno. El mismo 16 es la continuación al Taj Mahal o con un día por medio de descanso/relax/shopping para los que tomen el opcional.

Para más información y detalles sobre la logística básica: LargaDistanciaPhoto@gmail.com

viernes, 12 de diciembre de 2014

8 aspectos a considerar entre usted, su cámara y las vacaciones, por Roberto Mata

Roberto Mata

1. Sobre el destino. Para prevenir cualquier desgracia lo primero es detectar las consideraciones que deben tomarse en relación con los destinos. Puede ser frío, nieve y lluvia; o caliente, arena, sol y salitre. El resto de los destinos posibles están entre estos polos y, por lo tanto, asuma usted algún dato de cada uno.

La arena es el enemigo natural de una cámara fotográfica y el salitre le acompaña. Las toallas mojadas no son el mejor cobijo. Y dejar las cámaras en el carro bajo el sol inclemente es matarlas lentamente: se calcula que la temperatura puede subir hasta 50 grados centígrados dentro de un automóvil cerrado y estacionado en una playa venezolana.

Una llovizna mientras se está fotografiando no afecta en nada: es algo manejable siempre y cuando no se deje la cámara abandonada y el agua se encargue de penetrar lo impenetrable. Si está realmente decidido a fotografiar durante horas, por ejemplo, a unas personas haciendo surf o si existen posibilidades de lluvia o nieve durante un recorrido entre monumentos históricos, enormes edificios y taxis con taxímetro, la solución es simple: envoplast. Envuelva la cámara lo suficiente como para protegerla, pero que todavía pueda manipular sus controles, y deje la boca del lente por fuera. Además, sepa que un gorro de baño desechable de esos de hotel, aunque no muy estético, es muy práctico para estos fines.

Las cámaras son para tenerlas en las manos y usarlas. Una cámara mal puesta en una mesa, un sofá, un mostrador, un baño, una parada de autobuses… todas terminan en el piso y rotas (o en manos de alguien más). En dos palabras: equipo que no se usa se apaga y se guarda lejos de las miradas ajenas, animadas siempre por lo desatendido.

2. Sobre el equipo. ¿Qué llevar? Pues sólo lo que se va a usar. Viajar con exceso de equipo es fomentar el odio por la fotografía.

“Tengo cinco lentes y tres se parecen, ¿los llevo todos?”. La respuesta es, sin duda, un rotundo no. ¿Está de vacaciones y va a aprovechar para hacer unas buenas imágenes e idealmente un buen trabajo? Entonces trate de establecer prioridades y un mínimo de comodidad en cuanto a peso y espacio.

Sin duda un lente zoom tipo angular-teleobjetivo 18/55mm resuelve no querer caminar o acercarse. Pero aunque lo ayude a aproximarse visualmente, no lo involucra en la esencia de lo fotografiado. Esa decisión es, con certeza, personal. Si en la agenda de las vacaciones hay un partido de béisbol con el pitcher idolatrado o finalmente va a lograr ver ballenas, un zoom teleobjetivo- teleobjetivo 70/300mm será la solución.

¿Y sobre el cargador, la batería, el trípode y las tarjetas de memoria? Vayamos por partes. 

El cargador: es indispensable y, como no todos tenemos dos baterías, debe ser asumido con la misma rutina que cargar el celular por las noches.

Las baterías: va una clave: prender y apagar la cámara cada vez que va a hacer fotos consume mucho más la batería que dejarla encendida todo el día. Esa recomendación también aplica para un viaje donde no haya electricidad, aunque en ese caso tener una segunda y una tercera batería serán indispensables.

El trípode: ¿Llevarlo? Sí, aunque puede ser un arma de doble filo. Un trípode le permitirá largas exposiciones para captar noches estrelladas en una sabana de Apure, ríos de automóviles en avenidas enormes e iluminadas como Madrid y hermosas caídas de agua de apariencia sedosa en Mérida… ¿entonces cuál es el pero? Pues que pesa y ocupa mucho espacio y genera quejas y malestares cuando no se viaja solo. Pero hay trípodes muy pequeños y livianos. Es cuestión de evaluar el lugar, las posibles imágenes que lo requieran y de cuánto ánimo de sacrificio se dispone. Eso sí: un buen trabajo fotográfico rara vez se logra sin sacrificio.

Las tarjetas de memoria: llevar tarjetas vacías y formateadas es indispensable, así como una limpieza previa y general del equipo antes de partir. Borrar imágenes para ganar espacio producto del descuido en una tarjeta tiene graves consecuencias en las futuras fotografías hechas en esa misma tarjeta.

3. Sobre los horarios ideales para fotografiar. Cualquier texto que hable de las horas en las cuales es mejor fotografiar dirá claramente que temprano en la mañana y tarde en la tarde. Y eso acá lo suscribimos en su totalidad, mas no debe ser excluyente: hay que aprender a aprovechar la luz desde la generosidad del cénit o la modestia del ocaso. La obra de Armando Reverón es quizás la mejor lección sobre cómo aprovechar y entender la luz de nuestro país, tan cercano al Ecuador.

Los viajes de vacaciones muchas veces tienen agendas compartidas, horarios imposibles de alterar, tanto por motivos ajenos como por motivos propios. Si aprendemos a ver cada situación desde el rectángulo del curioso que todo lo mira a través de un orificio, las vacaciones tendrán un factor multiplicador de entretenimiento e interés… y sin importar la hora.

4. Sobre la compañía. Hacer Fotografía, en términos generales, puede ser un acto solitario. Y la negociación con los viajeros involucrados en estas vacaciones se impone. Existe desde el personaje que odia que se mencione la posibilidad de usar una cámara hasta el que pasa el día diciendo “Deberías tomar esto y aquello”.

Sin duda, no es una situación fácil en ninguno de los casos, pero sólo usted sabrá cómo arrear ese ganado. Al que le desagrada que hagan fotos que no sean con celulares y que requieran de un minuto más del límite de su paciencia, le recomendamos: [acá usted escriba la solución que se adapte mejor a la idiosincrasia del que le acompaña], pero al que sugiere todos los motivos dignos de ser fotografiados, pero se jacta de que no toma fotos ni le gusta la fotografía, usted le regala una cámara y no le dice nada: lo mira fijo y hace silencio.

5. Sobre la seguridad y la protección del equipo. Estas recomendaciones están escritas por un venezolano y probablemente quienes las lean serán, en su mayoría, venezolanos… aunque Prodavinci se lea en todo el mundo. Así que les pregunto: ¿honestamente creen que haya algo que decir que no sepamos? No bajen la guardia cuando estén fuera del país. Disfruten y relájense, pero mantengan ese tercer ojo atento: siempre los salvarán de regresar con gratos recuerdos y su equipo intacto.

6. Sobre el respaldo de las imágenes. Sus fotografías son pequeños tesoros de la memoria, por lo tanto pesan y ocupan espacio. Como estamos hablando de fotografía digital (y partimos de que usted es un fotógrafo entusiasta y fotografía con regularidad), será necesario tener un disco duro externo, una cuenta en la nube y quemar DVD con los trabajos más importantes.

Nada es infalible: sólo es posible respaldar las imágenes con los mecanismos de precaución que se deben cumplir.

Las computadoras versus el tamaño de las imágenes pierden y no tienen esa capacidad de almacenamiento. Fotografiar en RAW es obtener la mayor calidad por la cámara que pagó, mientras que pasarlo a JPEG es utilizar un porcentaje de la misma. Si no desea fotografiar en formato RAW por las consecuencias de las grandes imágenes que produce, la próxima vez adquiera una cámara más pequeña y más económica.

7. Sobre el revelado y la edición. Atendamos a los términos en el mundo digital: revelar es sacar información comprimida de un negativo digital y editar es seleccionar las imágenes finales, ésas que resumen el trabajo y el viaje.

Revelar: un revelado en exceso es como un botox mal puesto: puede parecer que está bien, pero todos sabemos que está mal. El revelado ideal, si es que eso existe, es aquel del que no se habla, el que no se menciona. Es un tratamiento a la imagen que nunca debería ser más importante que la imagen en sí misma. Las imágenes con colores saturados o cielos dramatizados con los años sólo logran verse falsamente saturadas o ingenuamente dramáticas.

Editar: escoger las imágenes finales es quizás un acto doloroso para muchos, porque implica dejar fotografías por fuera. Un ejercicio sano es imaginar el producto final de sus vacaciones en La Gran Sabana en una revista: ¿cuántas imágenes y cuáles publicarían? Esto es un extremo, porque seguro no pasarían de una docena, pero es saludable pensar en el otro y la incomodidad de tener que ver las tres mil fotos de su primera visita a París y la ya conocida torre.

8. Sobre el trabajo. La diferencia entre tomar fotos y hacer Fotografía es, sin duda, la profundidad del resultado. Todos podemos tomar buenas fotos. Todos. Al menos una vez en la vida. Pero si estas vacaciones tiene un ánimo fotográfico real, entonces debe asumirlo con responsabilidad e investigar a dónde va. qué hay, qué pasa y cuándo sucede, saber por dónde sale el sol y por dónde se pone. Todo suma.

Si el paisaje es un llamado en su fotografía, debe investigar lo que no se ha hecho en la zona, el ángulo menos explorado, de manera que su visión sea un aporte al imaginario del lugar. Si los ritos religiosos o costumbristas son de su interés, entonces debe procurar el acceso con antelación. Si la urbe lo domina y le interesa lo cosmopolita, la arquitectura, la sencillez del campo, la soledad de los espacios, la gastronomía y sus autores, la noche y todo lo que conlleva, las diferencias culturales o simplemente la curiosidad es su gran estímulo, entonces debe (aunque nadie deba hacer nada) enfocarse en una temática o algunas pocas hasta agotarlas. Viajar con cámara es una manera muy distinta de percibir lo que nos rodea.

Y, por último, nunca diga que no cuando le pidan una fotografía de recuerdo con la familia, incluso en el sitio más común de todos y con el primo que no le cae bien. Nunca diga que no. Tómela.

viernes, 17 de octubre de 2014

Sierra de Falcón, sólo para 12 fotógrafos


Estamos muy contentos porque tenemos ruta nueva para fotografiar atravesando los estados Yaracuy y Falcón. De los casi 500Km. de camino, unos 240/260 serán por vías sin asfaltar, pasando por fincas, montañas y ríos. Tomaremos distancia de las carreteras tradicionales para adentrarnos en zonas poco conocidas y fotográficamente muy interesantes de investigar. Al final de ese camino en Pecaya, sur de Falcón, conseguiremos calor y aridez, terreno propicio para la siembra del agave Cocuy, del cual destilan el conocido licor de Cocuy.

La expedición cuenta con aproximaciones fotográficas al paisaje, al hecho documental, al reportaje y al retrato. Sin duda, también será un gran espacio para la fotografía de autor.

La logística:
  • 2 camionetas doble transmisión con capacidad para 6 pax cada una.
  • El equipaje, siempre liviano, en el techo de las mismas.
  • Estas camionetas cuentan con radios para estar en permanente comunicación y GPS con el mapa venezolano actualizado.
  • La salida es desde un lugar en Caracas el 31-10, donde es posible dejar un carro estacionado de viernes a domingo.
  • El encuentro de los viajeros es a las 3:30am y la partida, con rigurosa puntualidad, es a las 4:00am. El regreso es entre 6:00pm y 8:00pm del domingo 02-11.
  • El punto de encuentro, por seguridad, se le comunica sólo a los viajeros confirmados.
  • La noche del viernes así como la del sábado haremos corrección pública con video beam para todos aquellos que deseen revisar la evolución del trabajo.
  • Para ello cada viajero debe llevar laptop, lector, LR actualizado y donde almacenar el material producido. No hay ningún compromiso con respecto a corregirse.
El cupo es limitado a 12 fotógrafos y la expedición estará a cargo de Julio Estrada y Roberto Mata. Para mayor información acerca de esta expedición escribir a RMTFinfo@gmail.com o llamar al 02122579745.

martes, 19 de agosto de 2014

Una práctica de iluminación en Paraguaná, por Roberto Mata

En Paraguaná todo queda lejos. Incluyendo La Macolla, breve caserío al noroeste de la península. La Macolla es un lugar no lugar, un punto en el que hasta la naturaleza se detuvo. Fuimos hasta allá, con Larga Distancia Expediciones Fotográficas, dando tumbos en tres camionetas, atravesando trillas entre cardones, perdiendo el rumbo en más de una oportunidad y levantando mucho polvo -no llueve desde hace dos años-, hasta que por fin llegamos.

Tarde, llegamos tarde. Esa es la primera falta que comete un fotógrafo. Llegar tarde, perder la luz. La determinante y esclavizante luz. Resulta que todo es la luz. Al quedarnos sin luz, la improvisamos, así como también el personaje y finalmente la foto.

El cuento técnico:

La medición inicial fue para el atardecer con una subexposición de dos puntos, aunque definir una subexposición para un atardecer sea un poco subjetivo, como casi todo en fotografía.

Hicimos una toma en la que Jordi aparece en contraluz y luego, lo iluminamos con una intensidad en el disparo del flash, similar al diafragma utilizado para la exposición del cielo.

El equipo utilizado y la metadata:

Canon 5D MkII, 24mm f:1.4L

1/40 f: 9 ISO 100

Lámpara Elinchrom Ranger a la mínima potencia con una sombrilla traslúcida sobre un trípode humano: Rafael Gallardo.

Jordi entró con dificultad a un corral de chivos para hacer esta foto
Jordi notó que no era necesario estar dentro del corral para hacer esta foto. La dificultad para salir, estaba por venir
Detrás de cámara, cortesía de José Alberto Fernandes

martes, 12 de agosto de 2014

Una práctica de iluminación en Sanare, por Roberto Mata

A Yacambú nunca llegamos, esa es la verdad. Tampoco lo ofrecimos, por lo que nunca nos disculpamos.

El día sábado 9 de agosto, en medio de nuestra expedición a Sanare, estado Lara, con Larga Distancia Expediciones Fotográficas, estábamos explorando y fotografiando las montañas de Montecarmelo, sembradas de repollo, cebollín, café y brócoli por campesinos amables y hospitalarios. La idea era seguir investigando fotográficamente, junto a nuestros doce viajeros, la ruta al Parque Nacional Yacambú, pero una estación de policía abandonada, con grafitis impublicables y aspecto lúgubre, nos invitó a realizar una práctica de iluminación en locación.

Bajo coacción evidente logramos la colaboración "voluntaria" de una pasajera-fotógrafa para representar un personaje, por lo menos, despreciable. Los pasos desde lo fotográfico fueron los siguientes:

Canon 5D MkII, 24mm, f:1.4L, ISO 100, sobre un trípode Manfrotto de la serie Compact, modelo ideal, considerando que el espacio dentro de nuestras camionetas es muy reducido.

Medición para ISO 100 y en "P" (sí, ¡P de Program! ¡sólo para fastidiar!). Eso dio 1/30, F1.4 y un resultado terrible.

Luego, en "M" de Manual, subexpusimos la medición 1 2/3 de punto por el obturador y 2 1/2 por el diafragma. En resumen, unos 4 puntos aproximadamente. Eso generó la penumbra que observamos en la primera fotografía. Es una medición en la que lo único que está medido correctamente es el cielo, desde el punto de vista de la luz ambiente.

Colocamos tres luces en el interior de la estación. Dos Ranger de Elinchrom sin ningún modificador, pero con gelatinas rojas dirigidas al techo, y un flash Canon Speedlite 580 EXII en 45 grados a la ventana de la izquierda con gelatina amarilla. Las potencias de los flashes se llevaron al equivalente al diafragma de f: 3.2 en ISO 100, incluso, con una leve sobreexposicion para dar un toque más inesperado aún a los colores.

Todo se disparó, en el marco de una que otra amenaza a la modelo que dejaba ver ánimo de retirada, con un radio sincronizado al flash Canon, y las Ranger se sincronizaron por foto célula.

Es un hecho que a Yacambú nunca llegamos. Volveremos.

Subexposición de casi 4 puntos en ambiente

Gracias a la penumbra lograda por la subexposición las luces tienen un rol protagónico, sin menospreciar claro está, al talento inédito de la modelo voluntaria

martes, 11 de marzo de 2014

Roberto Mata pone rostro a las víctimas de la violencia // El Nacional


ANDREÍNA MARTÍNEZ SANTISO
10 DE MARZO 2014


Dicen que la creatividad suele ser la mejor herramienta contra la censura y la desinformación. A través de ese ejercicio, sin planificarlo demasiado, Roberto Mata ideó una propuesta que, aunque no pretende ser una fuente de noticias, reúne una serie de testimonios de las víctimas de la violencia durante el último mes de manifestaciones en el país.

viernes, 7 de marzo de 2014

Sobre RMTF // Audiovisual realizado por Banesco

Esta pieza fue realizada por Banesco, a propósito de Gente que hace escuela: Distrito Capital, publicación de la que formamos parte.

 

jueves, 6 de marzo de 2014

"13 retratos del pasado en Vietnam, desde una lente venezolana", por Verónica Mondragón

"Este año, el fotógrafo venezolano Roberto Mata partió a Vietnam con el impulso que mueve a los viajeros y con la convicción que hace lo mismo con los maestros. En un papel de foto-cronista de viajes, Mata eligió ese país para rastrear las huellas del pasado aún cercano de una guerra que dejó a más de millón y medio de muertos. Las secuelas de esa desgarradora década de los 60 y el contexto sociopolítico ponen a ese país como “un destino inevitable” para el retratista y para sus alumnos.

viernes, 28 de febrero de 2014

Voces de la represión // El Universal


JESSICA MORÓN |  EL UNIVERSAL

"Mi hijo no quería ser un héroe nacional ni un mártir. Sólo estaba tratando de hacer algo por el país", es el testimonio que acompaña un retrato de Derek Redman (vendedor, 77 años) padre del estudiante Robert Redman, asesinado en las protestas del 12 de febrero.

Como su caso, muchos han propiciado, además de comentarios, una suerte de homenaje. Roberto Mata reconoce como fotógrafo que no es un buen momento para volcarse a las calles -admira a quienes, con cámara en mano, se han atrevido a hacerlo- . La serie Testimonios 12F inunda las redes sociales. Un blog británico (http://antipatrioticvenezuelan.blogspot.com/) ya la difundió en inglés. El proyecto que pudiera catalogarse como un tributo a los caídos, un intento por honrar a las llamadas "víctimas del régimen", aspira dar cuenta de lo que sucede en el país.

jueves, 27 de febrero de 2014

Gente que hace escuela: RMTF


Banesco Banco Universal ha editado otro volumen se Gente que hace escuela, esta vez dedicado a propuestas académicas del Distrito Capital. La compilación de los veinte trabajos que contiene el libro es de Antonio López Ortega, mientras que los reportajes son de varios autores, en su mayoría, periodistas.

lunes, 3 de febrero de 2014

"Vietnam", por Roberto Mata


La semana pasada finalizó una expedición fotográfica a Vietnam, de esas que organiza Larga Distancia. Allí, durante 13 días, un grupo de fotógrafos exploró y vivió el lugar, guiados por Julio Estrada y Roberto Mata.

viernes, 6 de diciembre de 2013

"El peor negocio", por Roberto Mata

"Desde que tengo uso de razón oigo acerca de la escuela de Roberto Mata. Por fin se hizo realidad".


Esa frase es el check in para la tercera edad o la joven merideña que la dijo es muy joven y le hace honor a lo corta de su existencia. Check out.

RMTF acaba de iniciar operaciones en la ciudad de Mérida, un destino tan lejos y tan cerca como para no pensarlo dos veces o para dudarlo para siempre. Nuestro país se convirtió en una duda permanente para los que en él habitamos y en una sentencia para los que lo ven de lejos.

jueves, 7 de noviembre de 2013

¡Tenemos sede en Mérida!

Luego de 20 años de trabajo ininterrumpido en Caracas, RMTF inicia una etapa de expansión hacia otras ciudades del país. “Hemos formado una gran cantidad de personas de diferentes lugares de Venezuela que han hecho un gran esfuerzo en venir por el puro estímulo de aprender fotografía; creo que llego la hora de devolver el gesto, salir de Caracas y disfrutar al resto del país desde la formación”, explica Roberto Mata, director de la escuela, para quien ésta es la mejor manera de celebrar estas dos décadas de historia.